Tras tres años de post-producción ayer el proyecto “213 Kelvin” alcanzó un hito. El montaje visual ha sido sólidamente finalizado y la banda sonora, que previamente fue perdida, ha sido recuperada gracias a un back-up del que no se tenía constancia.En el bosque se cruzaban dos caminos y a mí, simplemente me hicieron tomar el menos transitado. Eso hizo toda la diferencia.
Tras tres años de post-producción ayer el proyecto “213 Kelvin” alcanzó un hito. El montaje visual ha sido sólidamente finalizado y la banda sonora, que previamente fue perdida, ha sido recuperada gracias a un back-up del que no se tenía constancia.

Llamé al ayuntamiento en cuestión y las mujeres que atendían me redireccionaron tres veces hasta por fin, tres horas y varios llamados más tarde, llegar a hablar con “el secretario” (así lo llamaban estas reliquias de mujeres que nos demuestran que el cerebro no es tan importante como nosotros pensamos, desde luego, ellas pueden vivir sin él), pero el secretario sólo pudo volver a redireccionarme, esta vez al Juzgado Mercantil de Barcelona, lo cuál es ridículo. Está claro que el propio ayuntamiento sabrá quienes son los propietarios, eso es lo que me dijo un policía de la zona.
Se notan las pocas ganas que el ayuntamiento tiene de ayudarme (o la poca capacidad de reacción que tienen estos proyectos de personas), pero no me molesta, porque la gasolinera está ahí, y la ventana sigue abierta, y yo prefiero hacerlo con permiso, pero lo haremos de todos modos. Hace dos años que está abandonada.
Diego, Emiliano y yo nos reunimos hoy pero con fines no cinematográficos. El hotel rural "Mas Salvanera", situado a pocos kilómetros de Besalú, y donde reside y trabaja Diego, necesitó de nuestra mano de obra y nos recompensó con un rico asado. Pero Emiliano sufrió un percance físico que ha puesto en peligro la continuidad inmediata del rodaje de "As de trébol, As de corazones".
Para no complicar el rodaje decidí re-escribir la escena y rodar su parte final en otra localización. Tras cerrar el storyboard de la primera parte de la escena salí a localizar, con el fin de encontrar el lugar primero, y luego escribir.

El martes vamos Diego, Emiliano y yo, y entre los tres terminaremos de escribir in-situ esta escena de clímax final, buscando sorprender y rematar este thriller de la manera en que se merece. Falta ya muy poco para la finalización de este rodaje guerrillero, ¡¡pero bendito!!
Me dijo que salga fuera, que pasee por la ciudad, que tome el subte (metro), que vaya a la playa. Lo que buscamos es conectar con la gente en el mundo real, por lo tanto que me inspire en el mundo real, pero que lo haga relajado, disfrutando.
Sergi Vizcaíno lo hizo instintivamente y por eso llegó ayer desde el centro de Barcelona a pasar unos días, relajándose, paseando, y disfrutando de esta zona y de las comodidades de este fantástico hotel (Els Jardíns de la Martana), y trabajar en el guión de su último proyecto.
Comenzamos a rodar a las cuatro de la tarde y terminamos a las nueve de la noche. La escena en cuestión fue dividida en tres partes. El comienzo; un trozo muy corto de acción, el medio; que requería de mucha concentración y una buena interpretación por parte de los chicos, y el final, media página de acción, que finalmente tuvimos que improvisar a lo loco debido a tres factores diferentes: me quedaba sin batería, se me iba la luz, comenzaba a llover.
No soy amante de la improvisación como único medio. Me gusta mucho preparar todo lo posible; ensayar, analizar, experimentar, y bien lejos del set. Una vez que está todo preparado me gusta rodar siguiendo un esquema previamente diseñado, teniendo en cuenta, por supuesto, muy probables desvíos. Esta organización me brinda la oportunidad de trabajar relajado y de prestar atención a lo que más lo requiere, que es el momento mismo, los propios actores, buscando esas interpretaciones tan difíciles de conseguir. Además me siento mucho más cómodo y capaz de añadir improvisaciones cuando sé que no dependo de ellas. Pero en ocasiones no nos queda otra opción que hacer las cosas de maneras menos cómodas, y hay que tomar decisiones, y hay que seguir adelante.
No he visto aún el metraje filmado hoy y sinceramente no tengo ni idea de cuál será el resultado. Esto me pasa siempre y hasta no verlo y tener un premontaje suelo estar nervioso. Creo que hoy gracias al cansancio no siento esos nervios. Mañana veré si habrá sido un día productivo o solamente muy divertido.
Es el proyecto más guerrillero que hice o he visto jamás, y realmente espero que el resultado valga la pena, especialmente en el sentido de no aparentar serlo. Es un cortometraje experimental en el que sigo haciendo aquellas cosas que “siempre quise hacer”, antes de concentrarme en un aspecto más comercial del cine; hacer cortometrajes con el fin de participar en festivales y darme a conocer poquito a poco. Y lo demás está por venir.
Fantástico trabajo Diego y Emiliano. Un progreso increíble. Quedan sólo dos días de rodaje y espero que vengan pronto. Una de las dificultades de este corto es lo distanciados que son los días de rodaje. Hay que seguir motivados. Es una de las tareas que tenemos para con nosotros mismos. Un director puede motivar a un actor, pero si éste es un verdadero profesional, no hace falta motivarlo. A mí nunca tuvieron que motivarme.
Una herramienta potentísima para todo cineasta; Celtx es un programa gratuito que controla las tareas de escritura de guión y pre-producción, y está disponible en español.
Cuidar y alimentar es necesario, pero aún así el que quiere vivir lo ha de hacer por fuerza propia. Con el fin de permitir la vida a proyectos surgentes "La Raíz Cuadrada de los Sueños" queda archivada hasta que por fuerza propia vuelva a levantarse.
Hoy hubo poco movimiento en el rancho. El rodaje del cortometraje está dividido en dos partes, y, si bien estoy rodando las escenas fuera del orden cronológico, estoy obligado a rodar primero todo lo de antes de una escena, y luego lo demás. El corto consiste en quince escenas sobre diez páginas de guión y la escena en concreto, escena 8, está prevista ser rodada, provisionalmente, el martes, pero esto depende de los ensayos previstos para el domingo. A partir de entonces comenzaría la segunda parte del rodaje, que tardará más o menos lo mismo que esta primera.
Por lo tanto hoy me he dedicado a preparar parte del atrezzo que aún no teníamos listo y también a construir a Roger, nuestro especialista, el stuntman que hará el trabajo sucio que Diego se niega a hacer, como tirarse de un puente a treinta metros de altura o recibir un golpe en la cabeza con una rama bien pesadita (en realidad no le pregunté a Diego si está dispuesto a tirarse del puente pero teniendo en cuenta los pocos actores con su talento que se encuentran por estas regiones prefiero usar a Roger). La construcción de Roger fue complicada. Quería que tuviese un buen peso y, comenzando por los pies, al llegar a la cintura ya pesaba casi sesenta kilos. Un tanto demasiado, y más aún teniendo en cuenta que quiero verlo caer de cabeza. Tendría que pesar casi 150kg el muñeco completo... Así que Roger se quedó hasta la cintura y yo me fui a relajar, habiendo estado a punto de sufrir de una hernia al tener que arrastrarlo hasta el taller (llené sus piernas con bolsas de tierra, por eso fui a concebirlo a un campo cerca del hotel).
La ventaja de estas lagunas de tiempo entre días de rodaje es que mientras tanto voy editando las escenas rodadas. También tengo previsto comenzar estos días a grabar las pistas de audio doblando los diálogos. No tengo equipo de sonido móvil así que tengo que grabar el audio en mi “estudio” en casa. Una vez finalizado el rodaje no tardaré demasiado en presentar el trabajo final.
Nadie se lo creería al ver los escasísimos medios con los que estoy trabajando, pero estos se desvelarán en los poquitos extras que traerá el DVD. El objetivo de este proyecto es en primer lugar disfrutar haciendo cine, en segundo lugar llegar a acabarlo (¿kelvin qué?), en tercer lugar demostrar que con poco se puede mucho cuando hay mucho corazón, y en cuarto lugar alentar a aquellos con dinero extra a invertir en un futuro seguro y lleno de éxitos (y aquí hay que imaginarse una foto mía sonriendo y señalándome a mí mismo). No mentira, ese no es el cuarto objetivo. El cuarto objetivo lo guardaré en secreto por ahora.
Las fotitos son el atrezzo que me quedaba por preparar yeah.















Al inicio, Danel fue el mayor propulsor de energía y motivación. Sus historias, contadas con su pasión, y a la vez la humanidad contenida en su espíritu, hicieron de aquel curso intensivo una experiencia que nunca voy a olvidar.